Norden

Consejo Nórdico, 2015 —

Varios informes y estudios publicados en los últimos años han sido unánimes al afirmar que los habitantes de los países nórdicos son los más felices. De hecho, en las últimas ediciones del ‘Informe Mundial sobre la Felicidad’ de las Naciones Unidas, del ‘Índice de Vida’ de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y del ‘Índice de Progreso Social’ de The Social Progress Imperative, los países nórdicos se clasifican sistemáticamente entre los diez primeros del mundo.

Sin embargo, tanto la felicidad como el silencio son conceptos genéricos, subjetivos y multidimensionales. Cada uno de nosotros tiene una percepción diferente de lo que es la felicidad; lo interpretamos y entendemos de forma distinta. Meik Wiking, director ejecutivo del Happiness Research Institute, compartió esta reflexión cuando se le preguntó sobre la paradoja y la correlación entre los países felices y sus altas tasas de suicidio:

“Cuando los músicos ven notas musicales, pueden escuchar esa música en su mente. A mí me pasa lo mismo cuando miro los datos de felicidad. No escucho música, pero escucho los reconfortantes sonidos de vidas bien vividas. Escucho el sonido de la alegría, el sentimiento de conexión y el sentido del propósito. Pero también escucho un silencio. Escucho el silencio de aquellas personas que sentían que la vida no valía la pena. Y temo que su silencio pueda ser el lado oscuro de nuestra felicidad. Es más difícil ser infeliz en una sociedad feliz “

El silencio del norte

El silencio siempre plantea una doble perspectiva: por un lado la quietud de la plenitud contemplativa, y por el otro, la siniestra resonancia de lo desconocido. De manera sutil, el silencio siempre muestra sus límites: presencia o ausencia, plenitud o vacío, paz o peligro. Rodeados de ruido tanto auditivo como visual anhelamos la calma del estanque, el paisaje nevado o el débil rumor de un arroyo. Pero el silencio también representa el estado de alerta, el aislamiento, la coacción o incluso la ausencia de vida.

El silencio del Norte es principalmente el silencio humano. Los sonidos del mundo, su geofonía y biofonía, son tan poderosos como extraordinarios. El mero susurro del viento es suficiente para asombrarnos. Por otro lado, la característica ausencia de sonidos humanos en los paisajes del norte representa el aislamiento, lo no social. Ese silencio puede convertirse entonces en un espejo de la propia alma, que nos devuelve a un sentimiento de soledad o desolación emocional.

La utopía nórdica

NORDEN es un proyecto documental de largo recorrido que aborda en profundidad los claroscuros de los países nórdicos, considerados en el imaginario colectivo como idílicos. Tomando como punto de partida y nexo de unión el concepto del silencio, esta serie pone el foco en los retos y problemáticas de las que no se habla, evidenciando así la fragilidad de aquello que la sociedad calla.

"Norden" es un término nórdico utilizado, no sólo para referirse a una área geográfica específica, sino también como una alusión a las afinidades y vínculos entre los países de la región: Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Islandia; así como las regiones autónomas de las Islas Feroe, Groenlandia y Åland. Nuestro objetivo es identificar los problemas menos conocidos en cada uno de estos países, nuestros vecinos modelo del norte de Europa, y narrar con imágenes los silencios que los imperativos culturales mantienen en las sombras.

La escala de grises

La metodología de trabajo pasa por un proceso de documentación conjunto entre Alex Rodal, jefe de investigación del proyecto, y los fotógrafos Guillem Trius, Raúl Moreno y Javier Corso; quienes abordan la perspectiva visual del tema a través de la cámara. Para trabajar el silencio como elemento de nuestra percepción auditiva, hacemos partícipe del proyecto al reconocido compositor y musicólogo Pedro Alcalde.

La decisión de abordar el Norden con una postproducción en escala de grises responde directamente al tema que tratamos: luces y sombras de las sociedades nórdicas. Convencidos de la idea que no existe el blanco puro ni el negro absoluto, medimos nuestro trabajo fotográfico en la captura y edición de las fotografías para obtener escenas que revelen los matices del lugar y sus habitantes en toda su riqueza de grises. Nos aliamos con el contraste dentro de la imagen solo en determinadas ocasiones, cuando los escenarios y los personajes tratan de transmitir mayor misterio u opacidad sobre el lugar o su experiencia personal.

Norden

Consejo Nórdico, 2015 —

Varios informes y estudios publicados en los últimos años han sido unánimes al afirmar que los habitantes de los países nórdicos son los más felices. De hecho, en las últimas ediciones del ‘Informe Mundial sobre la Felicidad’ de las Naciones Unidas, del ‘Índice de Vida’ de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y del ‘Índice de Progreso Social’ de The Social Progress Imperative, los países nórdicos se clasifican sistemáticamente entre los diez primeros del mundo.

Sin embargo, tanto la felicidad como el silencio son conceptos genéricos, subjetivos y multidimensionales. Cada uno de nosotros tiene una percepción diferente de lo que es la felicidad; lo interpretamos y entendemos de forma distinta. Meik Wiking, director ejecutivo del Happiness Research Institute, compartió esta reflexión cuando se le preguntó sobre la paradoja y la correlación entre los países felices y sus altas tasas de suicidio:

“Cuando los músicos ven notas musicales, pueden escuchar esa música en su mente. A mí me pasa lo mismo cuando miro los datos de felicidad. No escucho música, pero escucho los reconfortantes sonidos de vidas bien vividas. Escucho el sonido de la alegría, el sentimiento de conexión y el sentido del propósito. Pero también escucho un silencio. Escucho el silencio de aquellas personas que sentían que la vida no valía la pena. Y temo que su silencio pueda ser el lado oscuro de nuestra felicidad. Es más difícil ser infeliz en una sociedad feliz “

El silencio del norte

El silencio siempre plantea una doble perspectiva: por un lado la quietud de la plenitud contemplativa, y por el otro, la siniestra resonancia de lo desconocido. De manera sutil, el silencio siempre muestra sus límites: presencia o ausencia, plenitud o vacío, paz o peligro. Rodeados de ruido tanto auditivo como visual anhelamos la calma del estanque, el paisaje nevado o el débil rumor de un arroyo. Pero el silencio también representa el estado de alerta, el aislamiento, la coacción o incluso la ausencia de vida.

El silencio del Norte es principalmente el silencio humano. Los sonidos del mundo, su geofonía y biofonía, son tan poderosos como extraordinarios. El mero susurro del viento es suficiente para asombrarnos. Por otro lado, la característica ausencia de sonidos humanos en los paisajes del norte representa el aislamiento, lo no social. Ese silencio puede convertirse entonces en un espejo de la propia alma, que nos devuelve a un sentimiento de soledad o desolación emocional.

La utopía nórdica

NORDEN es un proyecto documental de largo recorrido que aborda en profundidad los claroscuros de los países nórdicos, considerados en el imaginario colectivo como idílicos. Tomando como punto de partida y nexo de unión el concepto del silencio, esta serie pone el foco en los retos y problemáticas de las que no se habla, evidenciando así la fragilidad de aquello que la sociedad calla.

"Norden" es un término nórdico utilizado, no sólo para referirse a una área geográfica específica, sino también como una alusión a las afinidades y vínculos entre los países de la región: Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca, Islandia; así como las regiones autónomas de las Islas Feroe, Groenlandia y Åland. Nuestro objetivo es identificar los problemas menos conocidos en cada uno de estos países, nuestros vecinos modelo del norte de Europa, y narrar con imágenes los silencios que los imperativos culturales mantienen en las sombras.

La escala de grises

La metodología de trabajo pasa por un proceso de documentación conjunto entre Alex Rodal, jefe de investigación del proyecto, y los fotógrafos Guillem Trius, Raúl Moreno y Javier Corso; quienes abordan la perspectiva visual del tema a través de la cámara. Para trabajar el silencio como elemento de nuestra percepción auditiva, hacemos partícipe del proyecto al reconocido compositor y musicólogo Pedro Alcalde.

La decisión de abordar el Norden con una postproducción en escala de grises responde directamente al tema que tratamos: luces y sombras de las sociedades nórdicas. Convencidos de la idea que no existe el blanco puro ni el negro absoluto, medimos nuestro trabajo fotográfico en la captura y edición de las fotografías para obtener escenas que revelen los matices del lugar y sus habitantes en toda su riqueza de grises. Nos aliamos con el contraste dentro de la imagen solo en determinadas ocasiones, cuando los escenarios y los personajes tratan de transmitir mayor misterio u opacidad sobre el lugar o su experiencia personal.

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D.OAK es una publicación anual que recopila los proyectos desarrollados por OAK STORIES como agencia y productora de proyectos documentales. Esta serie de coleccionables buscan poner en común nuestra experiencia como documentalistas con los lectores que alguna vez se hayan preguntado cuál es el relato detrás de la historia. Una fórmula para que el público conozca esta profesión y lo que nos hace únicos. Nuestra Denominación de Origen.

Proyectos: NORDEN vol.01 © 2015 & NORDEN vol.02 © 2019
Testimonios: Guillem Trius, Javier Corso, Pedro Alcalde, Raúl Moreno & Alex Rodal
Año de publicación: 2019
Serie: XXX /300 u.
Páginas: 62 pag.
Dimensiones: 30 x 23 cm
Papel: Munken Print White 300 gr. + 150 gr.

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